martes, 24 de marzo de 2015

UN BUEN HOMBRE EN AFRICA de William Boyd






En ocasiones, hay que quitarse el sombrero, y dar gracías a las musas por haber empujado a alguien a compartir, con el resto del mundo, lo que se cuece en sus cabezas. Sin duda, esta es una de esas ocasiones. Y no lo és por la calidad de su literatura, ni por lo profundo de sus pensamientos. Lo es porque te sumerge en una historia trepidante y te hace sonreir desde el principio hasta el final, que buena falta nos hace.

William Boyd nos convertirá en incondicionales de su obra y tomará el relevo del recientemente desaparecido TOM SHARPE en mi biblioteca. ¿por qué he tardado tanto en descubrirte?.

En esta, su opera prima, que escribió allá por 1980 nos narra la agotadora cadena de acontecimientos que hará replantearse a

viernes, 6 de marzo de 2015

EL MORADO

Era noche cerrada cuando la alarma del móvil me sacó de lo más profundo de mi sueño. Se esfumaron como por arte de magia las ninfas que animaban mis oníricas experiencias. Sus suaves caricias se tornaron en una insistente campanilla. Maldiciendo mi suerte me puse en pie, y trastabillando a oscuras por la habitación, gané el cuarto de baño. Encendí la luz y se rebeló ante mi, en su máximo esplendor, el cuerpo que me dio Dios. Me acaricié distraídamente mientras observaba en el espejo la belleza de mi desnudez. Oriné poniendo todos mis aletargados sentidos en hacer puntería y una vez más me prometí, en vista del resultado, hacerlo sentado la próxima vez.



Me lavé la cara con abundante agua y más despejado, me volví a mirar en el espejo, y mientras me deleitaba con el buen trabajo que estaba haciendo la naturaleza al convertir el rostro de un muchacho en el de un atractivo hombre maduro, reparé en un moratón que ensombrecía mi musculado bíceps.




Lanzé la mente atrás intentando alcanzar en el momento en que sucedió semejante accidente, pero mi memoria me jugó una mala pasada y el suceso quedó oculto tras la bruma insondable del olvido. Sin embargo, había algo que podía recorada, que no más de dos meses atrás ya había sufrido otra misteriosa aparición en el mismo lugar y forma.


Evidentemente este misterio no sería tal de no haber ahondado, últimamente, en la sana costumbre del beber. Puesto que, como todo el mundo sabe, igual que sucede con el deporte, que es sano practicarlo, pero en exceso, véase el deporte de élite, es perjudicial para la salud. Lo mismo sucede con la ingesta de alcohol, que siendo moderada, agudiza el ingenio, favorece las relaciones e insufla vigor, pero en exceso daña el organismo en múltiples formas y ni tan siquiera te deja el consuelo de conseguir una medalla.

En esas andaba yo, tratando de convertirme en bebedor de élite a sabiendas de la nula recomprensa y por un motivo , que sinceramente ignoro, cuando apareció el morado.
Terminé de asearme, me vestí y acudí al trabajo, pero mi cabeza no paraba de darle vueltas al banal suceso.

¿Por qué semejante cardenal adornaba mi cuerpo?¿Qué relación tenía con la ocasión anterior?
Cavilando saqué la conclusión de que en el momento de recibir la imprimación del morado debía andar borracho, y como esto no suele suceder fuera de las horas de trabajo en otro lugar si no en la comparsa, evidentemente, sucedió o en el trabajo, o en la comparsa.

A lo largo de la mañana, mientras mordía distraídamente mis uñas, apareció Vitoriano. El hijo menor del mecánico vecino. Una mala bestia de 1'80 de estatura, con tan oronda figura que rivalizaría con la de un oso pardo. Brazos grandes como pata de elefante y en definitiva, el porte duro y robusto de un tocón de secuoya gigante.


 Sus inquietantes ojos, pequeños y negros, cargados de una inteligencia primitiva como la del hurón, sus dientes desportillados como los de una sierra vieja y un mechón de pelo duro y ensortijado, con la apariencia del vello púbico, que como una isla, se dejaba ver en  un lugar en el que debería estar la calva, todo esto unido, le daban una apariencia tan extraña como las nieves en el kilimanjaro, extraña, pero ahí está.

Con un gruñido semejante al de los cachalotes en celo, llamó mi atención en la distancia. Con el paso firme y decidido de los que se saben dueños del mundo, tal cual, los rinocerontes en la sabana, se dirigió directamente al lugar que yo ocupaba. Al alcanzar mi posición me gritó, mi propio nombre, al oído, para deleite del señor GAES, que de haberlo visto se habría frotado las manos pensando en futuros beneficios.

A modo de saludo lanzó su poderoso brazo derecho hacía atrás `para tomar impulso y después, con la inercia acumulada lo dirigió directamente a mi hombro izquierdo. Con la habilidad adquirida en multitud de ocasiones anteriores, separé los pies, incliné levemente mi cuerpo al encuentro del "martillo de thor" y dibujé en mi rostro una expresión de "ni me importa, ni me duele" que habría hecho enloquecer de envidia al mismísimo Keanu Reeves.

Lo vi claro, ¡Este ha sido!, me dije...

jueves, 8 de mayo de 2014

MENTE ENFERMA

El otro día Riskotix pasó a verme al trabajo. En un momento de relajación, le convencí para que escuchase un fragmento desechado de Dark Dusk que tenía guardado por mi mochila. A medida que el relato avanzaba, vi como su expresión iba cambiando y se transformaba en una mueca de repugnancia absoluta. Su veredicto fue: "Tienes la mente enferma". Con estos antecedentes os animo a que aquellas personas con almas cándidas, impresionables o mentes sensibles, dejen de leer ahora mismo.

AXEL FOYLE
(hipotético capitulo 7)

La mejor época de mi vida la pasé en Vietnam. Aquello era el paraíso de los homosexuales, mirases donde mirases veías cuerpos jóvenes y musculados, la mayoría del tiempo en "shorts". No es cierto que los gays estén mal vistos en el ejército, eso solo lo afirman los estirados hijos de puta de West Point. Lo cierto, es que son raros los tíos que no se han enrrollado con un compañero de armas. Compañerismo, de eso se trata.

Rompí unos cuantos culos antes de dar con Jim, incluso fuimos juntos de putas antes de considerarnos pareja. Pero allí todos respetaban a todos, los heteros tenían un millón de putas amarillas donde elegir, y los drogatas se metían lo mejor de lo mejor. Lo dicho, un jodido paraíso.

Me reenganché dos veces, eso hace un total de tres años. Me enviaron con dieciocho y volví con veintiuno y un ojete como el túnel de Caldecott.


Justo antes de volver, mis compañeros pensaron que ya era hora de que me cargase a un puto "Charlie". En mi zona en tres años, no había oído ni un solo disparo. Así que nos fuimos a Saigón, nos emborrachamos y pillamos a dos amarillos al azar. Nunca olvidaré las caras de miedo con que nos miraban, me hizo sentir... Mmmmm, poderoso... Ja, ja, ja, eso no significa que me gustase, pero estábamos en guerra, y si era amarillo, era enemigo, así que saqué mi arma y les apunté. Aún lo veo como si fuese ayer, incluso huelo la inmundicia que uno de ellos se hizo en los pantalones.

¡PAM!

Le disparé en un ojo, pero le estalló la cabeza entera, pensé que sentiría algo, pero no... Como si nada.

Después, cogimos al otro amarillo y nos lo llevamos de juerga, lo emborrachamos y después nos metimos en la misma habitación con tres putas y "el Charlie", casi se le salen los ojos de las órbitas cuando le empecé a dar por el culo, fue una pasada, pero no te creas, le dejamos follarse a una puta antes de hacerle maricón, ja, ja, ja. El cabrón lo pasó en grande. Aquello si que eran buenos tiempos...

Y aquí, bueno, aquí las cosas no salieron como yo pensaba... Con mi hoja de servicios debería haber llegado mucho más lejos, pero algún jodido puritano de los de arriba no quería a un maricón en su club de Pigs. Es Irónico, porque me he follado a más de uno en ese club. Y lo peor fue lo de la puta película, el jodido negro tenía que llamarse como yo, y ser un taquillazo, ¡Jódete Axel! desde entonces Ratzinger me llama por el nombre completo, es un bromista, pero tarde o temprano me las pagará, y mis pelotas rebotarán en su culo peludo.

El caso es que desde que me dí cuenta de que mi carrera estaba acabada, empecé a pensar en el retiro, así que me metí en asuntos un poco turbios, ya sabes, a un poli no hay día en que no se le presente la oportunidad de ser un corrupto, ni político que no se la ofrezca.

¿Sabes por qué te cuento esto?

Cathy negó con la cabeza. Estaba amordazada y atada a una silla. Los ojos llorosos y el pelo revuelto.

Ja,ja,ja, pues muy sencillo, algo salió mal en un negocio que íbamos a cerrar en el concierto, un par de federales se presentaron y lo echaron todo abajo, ahora necesito una cabeza de turco y tu eres ideal.

Preciosa, te he contado todo esto porque voy a matarte.



sábado, 22 de marzo de 2014

EL RITUAL

Existe en Japón un ritual ancestral por medio del cual, alguien se arrebata la vida del modo más doloroso que cabe imaginar. Esto no es así por casualidad. La vida es un bien muy preciado y precisamente por eso el hecho de perderla por tu propia mano, debe hacerte recordar, a cada milésima de segundo, lo mucho que se pierde.

A este ritual se le llama Seppuko, pero se le conoce como Hara Kiri, su acepción más vulgar. 

Por lo general los que recurrían al Seppuko, se buscaban un socio que acelerase el final.


Los motivos que empujaban a alguien a recurrir al Seppuko eran diversos, el deshonor, la orden un superior, la muerte de este o sencillamente no envejecer.

Este ritual está ya en desuso, pero eso no impide a la gente seguir quitándose la vida.

En España se registran más muertes por suicidio que por accidente de tráfico. Es la primera causa de muerte "externa", o no natural, y sin embargo, estos datos sin ser ocultados, se silencian.

Todos los fines de semana se da la cifra de muertes por accidente, sin embargo nunca se menciona el número de suicidios, es una incógnita.

El suicidio se ha convertido en algo oscuro y que no afecta más que a los familiares del difunto. Que se quedan con la angustia permanente del ¿por qué? y la sensación irreal de que podrían haber hecho algo más por evitarlo.

Mirar a otro lado u obviar que esto sucede, no es manera de afrontar el problema. Tratarlo como algo natural e inevitable tampoco. Estoy muy lejos de conocer la solución a este problema, pero soy consciente de que negar que esto ocurre, que la gente se quita "de en medio" todos los días, no es el mejor modo de afrontarlo.

Los medios de comunicación no tienen nada que decir al respecto


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Hasta aquí había escrito, y no pensaba seguir más allá, pero estos días pienso mucho en el tema y leo cosas relacionadas, así me he enterado del temor que sienten los medios de comunicación al llamado "efecto contagio" que puede provocar una noticia relacionada con el suicidio, en alguien que ya es propenso a quitarse la vida.

No sé hasta que punto me convence ese punto de vista, desde luego yo siempre he pensado que es mejor saber, que no saber. Ni necesito, ni quiero, que me protejan. En todo caso, hasta los últimos suicidios de gente famosa, fueron siempre por realizar juegos eróticos arriesgados. Osea, que no se suicidaron, por lo tanto no nos informaron de ningún suicidio.

También he pensado en la supuesta "herencia" que puede haber entre los suicidas. Sin saber absolutamente nada de genética, he llegado a una conclusión. Cuando un ser querido se quita la vida, tratamos de racionalizar el hecho como medio de defensa ante el dolor, y mientras hacemos esto, lo aceptamos y al aceptarlo se nos abre esa posibilidad en el horizonte. Si llegamos a aceptar que alguien no deseaba seguir en el mundo y que ha elegido el momento de "irse", aceptamos que quizá nosotros también elijamos esa opción en el futuro, con lo que el componente genético no existe...

En fin, ahí estoy, dándole vueltas a una cuestión irresoluble. 

¿Por qué se ha suicidado?

jueves, 27 de febrero de 2014

NÚMEROS MÁGICOS


-Números mágicos
-¿Números mágicos?
-Si, números mágicos.
-Dios mio, ¿pero de qué estás hablando?
-Los números sí que nos están hablando, tratan de decirnos algo.
-No te comprendo.
-¿Alguna vez has mirado el reloj y eran exactamente las once y once?
-No sé, seguramente ¿y qué?
-¿Qué te sugiere eso?¡Es un mensaje!
-¿Un mensaje?¿Estás borracho?
-En serio, ¿crees que es casualidad?
-Creo que si son las once y once, faltan nueve minutos para que pase el autobús, o hace exactamente cuarenta y un minutos que debería haber terminado de almorzar, eso es lo que creo.
-¿Entonces cuando miras la hora y son las veintitrés y treinta y dos, no te hace pensar que tienes treinta y dos años y quizá los números te quieren decir algo?
-¿y si tuviese treinta y seis?
-Te tropezarías incesantemente con el número treinta y seis, ¡Ah! y por cierto, no estoy borracho... Aunque he estado bebiendo.
-Lo suponía.
-¡Venga! No seas estúpido. Piensa en la cantidad de veces que los números se repiten en tu vida. Números extraños que se cuelan con total normalidad en tu rutina diaria.
-A mi eso, no me pasa.
-¿Seguro?
-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo, todo. ¿No te has despertado en mitad de la noche y al mirar la hora solo faltaban unos minutos para que saltase el despertador?
-Si, que putada...
-Ahí lo tienes.
-Absurdo. Todos los días, el despertador  suena a la misma hora, mi cuerpo ya se ha habituado.
-Que cuerpo más listo, entonces, ¿nunca te has dormido?
-Nunca.
-¡Vamós!¿Ni siquiera los fines de semana?
-Bueno, alguna vez, pero eso no quiere decir nada. Y los fines de semana, sé que no tengo la necesidad de levantarme y por lo tanto, no lo hago.
-¿Y por qué te levantas antes de que suene el despertador? Al fin y al cabo se supone que te pones la alarma para no tener que preocuparte del tiempo hasta que suene.
-Solo sucede a veces, la mayoría de los días me levanto con la alarma.
-Los números son mágicos y te avisan de algo.
-Son casualidades, ya te lo he dicho.
-Las casualidades no existen, en realidad se llaman serendipias y si te paras a pensarlo son de lo más inquietantes.
-¿Los números o las casualidades?
-Ambas cosas, fíjate. La semana pasada me acosté, soñé con un viejo amigo, Ramón. Me desperté de repente, inquieto, miré la hora, una jodida costumbre que tengo, eran las doce y veintitrés.
-¡Dios mio! Apasionante, jajaja.
-Escucha. Ramón cumple años el veintitrés de diciembre, y cuando me acosté, eran exactamente las veintitrés y doce minutos. El reloj se había dado la vuelta, y aunque solo había dormido durante una hora y once minutos, que casualmente son tres unos, me sentía totalmente descansado, y habría jurado, de no haber visto la hora, que había dormido toda la noche.
-Fascinante.


-¡No te burles! Aún no he acabado. Ese día seguí durmiendo y a la mañana siguiente vi a mi hermano Josemi. ¿A qué no sabes cuando es el cumpleaños de mi hermano?
-Pues no, dímelo tú.
-El veintitrés de diciembre, el mismo día que Ramón. Y encima, en el momento que lo vi no caí en mirar el móvil, pero no estuvimos hablando más de veinte minutos y cuando se fué, lo miré y eran las doce y cuarenta. Casi seguro que lo vi a las doce y veintitrés. Que lástima no haber mirado la hora entonces.
-Estás chalao.
-¡Hostia!
-¿Qué pasa?
-Mira la hora.
-La miro.
-¿Qué hora tienes tú?
-Las cuatro y dieciséis.
-Las dieciséis y dieciséis, la matrícula del coche de mi hermano, justo ahora que estamos hablando de él.
-Joder tío, los números no son nada, los inventamos nosotros.
-No, nosotros los descubrimos, los números siempre han estado ahí, esperando a que los comprendiésemos, por eso encajan y no te pueden engañar. Uno más uno, siempre son dos, por eso son mágicos, porque a pesar de ser inmutables, tratan de decirnos cosas y nos las dicen tan claramente que no somos capaces de verlas más allá de su valor numérico. Los números son mágicos.
-Estás definitiva y absolutamente loco.
-Cinco.
-¿Qué?
-Cinco.
-¿Cinco?
-¡Por el culo te la hinco!

viernes, 8 de julio de 2011

GALACHEFX II

WOK DE VERDURAS CON PESCADO

Saludos parroquianos, estoy de nuevo con vosotros, para que dejéis de alimentaros con esas mierdas precocinadas que esta vida tan estresante nos obliga a ingerir.

Aprovechando que las chicas Galatex llevan tiempo sin pasarse por aquí y que ya he olvidado la hostia que me pegó Cristina tras la primera entrega de esta serie, me dirigiré única y exclusivamente a vosotros, los machos de la manada.

En este mundo tan feminista en el que vivimos, un hombre también tiene que desenvolverse en la cocina como el más experto de los chefs, ahora, dile a tu mujer que cambie una rueda del coche, a ver que te dice...

En fin, a lo que vamos, os voy a dar una receta con la que conquistaréis el corazón de la más endurecida de las féminas, y a buen seguro que conseguirás una recompensa acorde con tus méritos y esfuerzos.

En primer lugar poneros buena música mientras cocináis, yo en este caso me decanto por la lista de los 10 temas más refrescantes del verano que nos colgó Little. Y sin mas, vamos a los ingredientes.

INGREDIENTES
Para dos personas...

Una zanahoria, cortada en juliana (¡en tiras capullo!).
Un pimiento rojo.
Medio calabacín.
Media berenjena.
Una cebolla.
Champiñones.
Dos medallones de merluza (podéis usar cualquier otro tipo de pescado, incluso algún tipo de carne).
Pasas (si os gustan).
Salsa de soja.
Hierbas provenzales (si os gustan).
Pimienta.
Agua.
Aceite.
Sal.

Los ingredientes de calidad

Corta el calabacín, la berenjena y el pimiento en trozos grandes, pero que te quepan en la boca. La cebolla y la zanahoria en juliana. La merluza tendrás que trocearla al menos una hora antes y sumergirla en salsa de soja, dejándola macerar hasta el momento de añadirla al wok.

Ahora la mala noticia, necesitas una sartén wok. No hay excusas, sin sartén no hay receta. La buena noticia es que las venden baratas, por menos de lo que cuesta un filete de mero tienes una. Al parecer, todos los restaurantes Wok y los chinos de España están cerrando por la crisis y están de saldo. Recuerda que tu esfuerzo se verá recompensado. ¡Te vas ha hartar de follar chaval!.

Sigamos, enciende el fuego a máxima potencia, añade un poquito de aceite, poco. Cuando esté caliente se añaden el pimiento y la zanahoria, les pones una pizca de sal y vas removiendo hasta que empiecen a dorarse. En ese momento añades un chorrillo de salsa de soja, sigues removiendo un poco más y añades la cebolla, le pones un poco de sal y remueves para que no se queme. Cuando esté dorada la cebolla, repites la operación de la salsa de soja. A continuación se añade el calabacín y la berenjena. Sal de nuevo, en pequeña cantidad, remueves hasta que se vaya dorando y soja de nuevo. En este punto y después de haber dado un tiempo a que los alimentos absorvan la soja, se añade un poco de agua, con un vaso bastará. Con esto evitamos que las verduras queden poco hechas.

Que no te se vaya la mano con el agua

Cuando el agua se evapore por completo, añade la merluza junto con el líquido en el que se estaba macerando. Añade también los champiñones y (si te gustan) las hierbas provenzales, pimienta y pasas. De nuevo añade una pizca de sal y esta vez no pondremos más soja, porque ya iba junto con la merluza. Continua removiendo todo para evitar que se queme, recuerda que el fuego está al máximo todo el rato y en unos 3 ó 4 minutos estará listo.

Trata de ensuciar la mayor cantidad de cacharros posibles, recuerda que luego fregará ella y cuantos más cacharros sucios, mayor la dificultad del plato ¿no?. Así que no te cortes.

Si te quedan así es que eres un campeón

Y para terminar y en vista de que el texto se queda demasiado corto para merecer un tag con mi nombre, os contaré un chiste para alargar la cosa:

Esto son dos putas en un ascensor y dice una:
-Aquí huele a semen.
Y la otra responde:
-Perdón, me he tirao un eructo...

Y otro, un hombre le dice a otro:
-Voy a comprarle un collar a mi mujer.
.¿Si? pues yo la llevo suelta.

Y sin más, me despido hasta la próxima. Chao chicos.



lunes, 13 de junio de 2011

RECOMENDACIONES; HOY...HUSEIN JOHNSON


Los que me conocéis sabéis que no hago recomendaciones en vano, y también sabéis que hago una criba tremenda de todo lo que escucho antes de aconsejaros algún disco.

Así que esta vez tenéis que hacerme caso y escuchar este disco.

Porque tras este atípico nombre, hasta anticomercial diría yo, se esconde un power trío de dos pares de cojones.

Esto es rock duro y pesado, a ratos denso, a ratos vertiginoso; con la mirada puesta en los setenta, con todo lo que ello conlleva.

Pueden recordar al stoner por momentos, pueden recordar a los Zen Guerilla del "Shadows on the Sun", tienen un punto psicodélico en algunas partes que les viene muy bien, con una base rítmica engrasadísima y supercontundente y una voz dura y con una personalidad poco vista por estos lares (ah, sí, que son de Burgos, pero nadie lo diría)

"Spectral Echoes", el disco de marras, suena duro, suena compacto y es una delicia de principio a fin.

Hacedme caso, merece la pena.